Premios 20Blogs

jueves, 23 de junio de 2016

Carta abierta a Vicente del Bosque.

Estimado señor del Bosque.

Dado que nunca me he dirigido a una persona con un título nobiliario (aunque no se si su marquesado tiene el mismo tratamiento que el de la Ensenada, por ejemplo), lo haré como normalmente.
Me dirijo a Vd como seleccionador español de fútbol. Sólo he jugado 25 años a fútbol sala y fútbol 7 en ligas privadas, interempresas y en los Juegos Deportivos Municipales de Madrid (nunca con un papel relevante por falta técnica pero, sobre todo de fisico). La mayoría de esos años también he hecho las funciones de entrenador. Todo este rollo es para que vea que, aunque a un nivel ínfimo, que he pasado por las mismas experiencias, salvo el curso de entrenador. No tenía dinero para ello.
Esa faceta me gustó porque empecé a fijarme en los movimientos de los equipos en ataque y defensa para contrarrestar al rival. Tanto que los aplicaba al jugar a las chapas y, más adelante, al ordenador. Soy fan de España por que soy español. Pero soy de los que ve los partidos, de los que quiere a dos jugadores por puesto, algunos polivalentes pero también de los que no entiende por que van unos y no otros. También estoy a favor de que cada selección tengas sus señas de identidad. Señas. Plural. Señas. Variantes. Pero esta selección sólo tiene una seña. Y así se puede ganar a Andorra, Liechtenstein o selecciones por el estilo, con todos mis respetos hacia ellas. Pero ante equipos de un segundo nivel, no. Ésto, señor del Bosque, es un equipo de fútbol. No de balonmano donde la pelota va de un lado a otro. Pero si lo fuera, se lanzaría desde lejos o se colgarían balones a la espalda de la defensa. Corre el balón, no el jugador. Salvo los desmarques en ruptura, que tampoco hace mi equipo. Pero en España no corre nadie. Menos para atrás cuando se pierde un balón por un mal pase. Y se ha de hacer rápido ya que los centrales están en campo contrario. No se para qué pero están. Todos podemos fallar ya que somos humanos pero esos fallos, atrás, se notan más. Y hay gente que ha fallado (y mucho) en todos y cada uno de los partidos. Se dice que un español, tras la cuarta cerveza, se convierte en experto de todo. Yo no me considero un experto en fútbol pero entiendo lo suficiente para saber que las bandas se ganan a base de tirar paredes y encarar para llegar a una posición ideal para centrar. Pero debe haber alguien para rematar. En el borde del área pequeña, punto de penalty o entrando desde atrás. Para rematar a puerta o hacer una dejada. Pero debe haber alguien. Si Morata sale del área, nadie ocupa su lugar. Luego no se mueve nadie porque nadie espera recibir el balón de una manera que no sea al pie. Sin movimientos no hay huecos. Sin huecos no hay ocasiones. Sólo se ha hecho una vez. Fue contra Croacia y Morata la mandó al portero.
Y por último, si Vd tiene la potestad de hacer la lista de convocados, ¿cómo es que no la tiene para decidir quién tira los penalties?¿Ramos y Cesc son los encargados?¿Sabe cuántos penalties le habrán visto tirar a Ramos tanto Modric como Kovacic? Habló de confianza. Juanfran tuvo confianza en Milán. ¿Acaso no la hubiera tenido el martes?¿Y Silva? Lo dicho. Cada uno vemos el fútbol de una manera. Y la mía, de ser Vd, habría presentado mi renuncia efectiva al bajar del avión en Madrid.

Sin otro particular, reciba un saludo tan cordial como ha intentado ser la crítica.

Fdo: un aficionado que entiende de fútbol más que muchos comentaristas.

domingo, 19 de junio de 2016

La Roja.

Todo el mundo lo estaba esperando. Unos para esperar un mal resultado para criticar al seleccionador, otros para alabar las nuevas incorporaciones, .... otros para preparar el debate.
Pero, a fin de cuentas, lo que importa es la selección. Y a pesar de todo lo que se ha dicho, el primer partido fue una mierda. Si, Iniesta dió una clase magistral de fútbol pero una cosa es el fútbol y otra muy diferente, el forofismo. Vale que España tuvo el balón las tres cuartas partes del partido. Vale que un 80% de ese tiempo se jugó en campo checo pero eso no vale de nada si el balón no se mueve con criterio. Y eso no se hace. Se marea de un lado a otro sin buscar profundidad ni huecos. Claro, que esos hay que crearlos pero la gente que debería hacerlo no lo hace porque no se mueven. Parece que está prohibido. Como crear una jugada de ataque con menos de un número determinado de toques o tirar a puerta desde fuera del área. Se lo ponemos muy fácil a los rivales.
Este comentario está escrito tras el partido ante Turquía donde los goles, supuestamente nos hicieron casi finalistas 

jueves, 14 de abril de 2016

Nunca dejes de creer.

En los últimos días, el que más o el que menos ha visto este mensaje, el que da título a este post, en más de un sitio. En fotos que han publicado en Facebook o han pasado por Whatsap, en la prensa o, incluso, paseando por la calle o conduciendo. Eso podía valer para muchas cosas pero, dado que estamos en un blog de caracter deportivo, nos vamos a centrar en ello. Todo el mundo tiene unas metas en esta vida que quiere alcanzar; unos retos que superar; un sitio al que llegar. Todo el mundo. Bueno, todos no. Algunos creen que han alcanzado, han superado y han llegado a todo cuando ni siquiera se han quitado las zapatillas de casa. Otros, en cambio, van poco a poco, paso a paso, escalón a escalón. Se puede ir corriendo pero, es más difícil frenar donde quieres que si vas andando. ¿A qué viene esta parrafada (alguno lo entenderá) que parece que no tiene sentido? Pues, de entrada, lo tiene. el sentido, digo. Eso sí, sólo la gente del Atleti lo puede entender. Hace años, éramos como esos que dicen que el objetivo es llegar a, conseguir el, etc. etc. etc. Pero ahora, desde que Diego Pablo Simeone volvió a aparecer en nuestro club (cosa que ya vaticinó Germán Burgos cuando comentaba los partidos del Atleti en RNE), la meta, el reto y el sitio al que hay que llegar es al siguiente partido. Sea con quien sea. Amistoso u oficial. De Liga, de Copa o de Copa de Europa. Esa filosofía del partido al partido que tanta gracia les hacía a mucha gente hace tres años, nos ha llevado a donde estamos. Poco a poco, paso a paso, partido a partido, subiendo un escalón cada vez. Y, ahora, esa filosofía se la aplican más de uno de los que la criticaban o se reían. Ayer, lo primero que hizo el presidente de mi peña (Peña Atlética Patones que agrupa a gente de varios pueblos de la Sierra Norte de Madrid y también de Guadalajara) fue pegar cuatro carteles donde se leía "NUNCA DEJES DE CREER". Dos en la luna posterior, uno en la delantera y otro en la puerta, además de poner en el lateral izquierdo una pancarta con el mismo lema. Como dijo el Cholo en las celebraciones, si se trabaja y se cree, se puede. Si nunca dejas de creer en algo, poco a poco, paso a paso, partido a partido, escalón a escalón, podrás alcanzar tus metas, superar tus retos y llegar al sitio que quieres. Pero, a veces, eso no es el final. Has llegado a donde te has propuesto pero puedes seguir caminando. Y hay que creer en que se puede seguir. Y si se cree, se puede. y se camina. ¿El objetivo es pasar la fase de grupos de la Copa de Europa? Se consigue y se piensa en superar los octavos de final. Así se ha llegado a semifinales. Y eso que, antes del partido de ida nos daban por muertos. Más que al Wolkburgo o al Benfica. Incluso hubo gente que pensó que el sorteo estaba amañado. Pero llegó el Wolksburgo y se lo puso muy difícil al Madrid. Llegó el Benfica y se lo puso muy difícil al Bayern de Munich (y eso que el Cholo le mandó a Rummenigge los vídeos de los dos partidos que los portugueses jugaron contra el Atleti). Y llegó el Atleti y se lo puso difícil al Barcelona. Se lo puso porque se creyó en que se podía. Y más después del gol de Torres. Y más después de la ocasión de Griezman que saca milagrosamente Ter Stegen. Hasta la expulsión. Pero se creía en que se podía. Y se pudo. Se quería volver a casa vivos. Y volvimos. Y lo volvimos a poner difícil. Decía el narrador de RNE que, si se jugara a los puntos como en el boxeo, el Atleti ganaba antes de empezar. Este campo se queda pequeño para meter tanta pasión y tanto ánimo como se mete. Tanto empuje, tanta ilusión. ¿Porqué? Porque se creía. Se creía y se sabía que se iba a dar una buena impresión. Se pasara o no. Todo era posible. Se creía. Se embotelló al Barcelona que lo más cerca que vió a Oblak en los primeros 20 minutos fué en el saludo de los equipos antes de empezar. Se creía. Ocasión. Ocasión. Ocasión. Se creía. Llegaron ellos sin fuelle. Gol de Griezman. Se creía. eliminatoria ganada. Pero había que seguir. Y se siguió. Pero se sabía que el Barcelona despertaría. Y lo hizo. Pero ahí estaba ese trabajo colectivo que pratica el Atleti. Porque se cree. Y si los de abajo creen, los de arriba mucho más. Oblak, Godín, Lucas, Gabi, Juanfran, .... todos ellos se pusieron delante de los jugadores del Barcelona a la hora de tirar. Y la grada enloqueció. Gritó, cantó, aminó, silbó. Pero más que antes. Y llegó el momento en el que Piqué se quedó de delantero centro (Toshack dijo que no por poner más delanteros tienes más opciones de meter gol). Lo demás ya es hitoria. Historia en la que se creía. Algunos más. Otro menos. Pero se creía. Nunca dejes de creer porque nunca sabes hasta donde puedes llegar.
AÚPA ATLETI.

miércoles, 15 de julio de 2015

Fin de semana.

Por causas ajenas a mi o no tan ajenas, no he podido terminar este artículo acerca de los acontecimientos del fin de semana que, para los intereses españoles eran variados e interesantes. El sábado estaba la final de Winbledon, el domingo el GP de motociclismo de Alemania y que durarán todo el fin de semana, el europeo femenino sub-20 de baloncesto y el Tour.
En tenis faltó poco para que Garbiñe Muguruza pasara de ser una realidad en ciernes a serlo en firme. Serena Williams se tuvo que aplicar a fondo, sobre todo en el segundo set, demostrando porque es la número uno del mundo y sacando todo ese tenis que la ha puesto donde está. A pesar de su edad, sigue estando por encima de la generación que debería retirarla. En un futuro no muy lejano, Garbiñe no sólo jugará finales de torneos importantes sino de Gran Slam. Y las ganará. Eso seguro.
El Gran Premio de Alemania era la ocasión de ver si los pilotos españoles volvían a lo alto como en otras ediciones. Y se consiguió a medias. En Moto3, Efrén Vázquez no pudo seguir el ritmo de su compañero (que a este paso será campeón del mundo a falta de algunas carreras) pero supo nadar y guardar la ropa para ser segundo. Un nuevo podio para él. En Moto2 la desgracia se cebó en Tito Rabat. Tras una remontada en la que se llevó a Álex Rins, al hacer un adelantamiento para situarse tercero, Bastianini se pasó de frenada y le tiró. Con la clavícula prácticamente recién operada, ese golpe no fue muy bien. Al menos, como noticia menos mala, Rins ocupó esa plaza que era para Tito. Pero lo mejor de la jornada vino en MotoGP donde Marc Márquez volvió a dar una demostración de que se debe contar con él. Lorenzo se quedó descolgado aunque hizo muy buena salida y lo mejor se quedó para el duelo Pedrosa-Rossi que ganó el español porque le echó más ganas para demostrar que su moto iba mejor que la Yamaha del italiano.
Las chicas del baloncesto no dejan de darnos alegrías. Si se ganó la medalla de bronce en el Europeo senior con un partido un poco bronco con Francia en las semifinales (porque los árbitros permitieron el juego físico y brusco de las francesas), tras barrer a Rusia en las semifinales, la selección sub-20 se plantó en la final, de nuevo contra Francia, actuales campeonas. El partido no tuvo color. bueno, si. El del rojo de España. Quedaron como el mejor ataque, la mejor defensa, líderes en asistencias, rebotes, ... Un lujo que dará cumplido relevo a las chicas del senior.
Y el otro evento era el Tour donde lo único destacable era la contrarreloj por equipos, etapa para poder crear diferencias. Los equipos de los favoritos debían apretar y demostrar que saben rodar en bloque pero eso sólo lo demostraron el BMC de Samuel Sánchez, el Sky de Chris Froome y el Movistar de Alejandro Valverde y Nairo Quintana, que fueron primeros casi toda la etapa, con la mención del colombiano de quien, yo por lo menos, no esperaba que llegara con el grupo. Defraudó el Tinkoff de Contador, que perdió más de medio minuto quedando a poco más de un minuto con el líder. La jornada de descanso servirá para preparar los Pirineos. 

miércoles, 8 de julio de 2015

Eventos veraniegos.

El verano marca el inicio de las vacaciones de unos pero el comienzo del trabajo de otros. Wimblendon y el Tour son las competiciones que marcan estas fechas. Pero mientras que en la ronda gala siempre hay un puñado de nombres españoles que pueden ser importantes, tanto para la clasificación general como para las individuales o en algunas etapas, la hierba londinense no es precisamente lugar de éxitos para los nuestros. Les pasa algo parecido como al gran Pete Sampras con la tierra. Que Rafa Nadal lo haya ganado dos veces no quiere decir nada aunque, como somos como somos y tenemos de en los nuestros, siempre se le da como favorito a todo. Aunque fuera en Masterchef o El Gran Hermano. La hierba no les gusta. Salvo a las chicas a las que se les ha dado mejor. Y ahora, el torneo de tenis más clásico del mundo (ya se sabe como son los ingleses para las tradiciones) vuelve a ser noticia, tanto de forma directa como indirecta. Directa por Garbiñe Muguruza que se ha metido en semifinales, hito que no se conseguía desde que lo logró Conchita Martínez, casualmente flamante nueva capitana del equipo de Copa Davis. Esa era la noticia indirecta. Aunque tiene también la directa. Se anuncia como capitana y al día siguiente ya hay equipo. Nadie tiene problemas porque sea mujer ni por las fechas ni por nada. No se sabe, ni puede que se sepa nunca, si el plantón a Gala León era por ella o por quien la elegió. 
Y volviendo al ciclismo, estamos en la primera semana de competición donde las etapas suelen ser llanas, ideales para las escapadas y las llegadas al sprint. Salvo este año que han copiado un poco la idea de la Vuelta. Que haya algo de interés en la mayoría de etapas. Ayer, pavés. Anteayer, el Muro de Huy después de tres puertos cortos pero exigentes. De ahí que Froome ya haya estado de líder un día y que los favoritos, él mismo, Contador, Purito, Valverde, Quintana, Níbali y algún otro entre los que hay que descartar a Cancellara, están en un margen de alrededor de un minuto y poco como mucho. Además, Purito ya tiene una muesca en su revólver. Intentaré, en la medida de lo posible, escribir algo de La Grande Boucle cada domingo. 
Bien verano. 

miércoles, 1 de julio de 2015

Vacaciones.

Salvo las eliminatorias de ascenso y descenso, co el partido de ayer de la Selección, el fútbol grande ya se ha ido de vacaciones hasta las primeras semanas de julio. Es época de rumores de altas y bajas, muchos de ellos mentira, creados por agentes y periodistas para que se hable de ellos o se vendan sus periódicos. Pero no voy a hablar de ello sino de la Selección. Hay una cosa que no ha perdido a pesar de que Xavi o Iniesta no estaban. Es el toque. A todo el mundo, más o menos, le gusta el fútbol de toque pero no el fútbol aburrido que es en lo que deriva demasiado toque. No se puede jugar con dos extremos que pueden desbordar pero no lo hacen dejando eso a los laterales. Eso hace que si el medio campo no está atento, deja desguarnecida la defensa. La verdad es que si se toca mucho el balón quiere decir que se tiene la posesión, el rival sólo defiende. En la primera época del baloncesto en EEUU, cuando no había posesión, había un equipo que dominaba con rotundidad pero un entrenador dijo que si le dejaran el balón les ganaría. Claro. Metían una canasta, el otro equipo fallaba y se acababa el partido porque no iban a soltar la pelota. Algo así hace España. El fútbol se juega en horizontal hasta que se ha de dar el pase vertical. Pero ese pase no ha de darse a un metro del borde del área grande o dentro de ella porque, tal y como toca la Selección, que es muy despacio, el otro equipo tiene ocho o nueve jugadores entre su portero y el balón. El pase vertical no hace nada. Luego el fútbol se juega corriendo y España no lo hace. Andando sólo se sale al campo o ir a sacar de banda o de córner cuando se va ganando. España gana porque tiene calidad para dar y tomar pero hay que dejar de tanto toque. Busquets, Koke u algún otro para dos puestos de pivote. Isco, Silva, Cazorla, Iniesta, Cesc, .... Ahí hay calidad y cantidad para dar y tomar. Y que decir delante. Pero si los del medio no desbordan y no dan pases al hueco, nuestros delanteros no podrán encarar ni rematar sino que deberán esperar al rechace, siempre y cuando los que están detrás tengan a bien tirar a puerta desde fuera del área. Porque eso no es un delito. 
Felices vacaciones, chicos. 

Marca España, marcada.

Mucho se ha hablado, se habla y se hablará de la famosa Marca España. Se creó para diferenciar y potenciar nuestros productos y servicios. Los Institutos Cervantes, la comida, el turismo, el arte, ... Pero a todo eso se sumó el deporte. Eso que llama la atención a la gente que no habla español, ni le gusta la paella, el gazpacho o el jamón, que no le gusta el sol ni la playa o nunca irá a una exposición de Velázquez, Goya, Picasso o Miró. Estaba Rafa Nadal que empezó a reinar en Francia igual que Indurain en su momento y siguiendo éxitos puntuales de Arancha Sánchez-Vicario o Conchita Martínez en tenis. Luego llegó el baloncesto con sus Mundiales (oro y plata), olimpiada (plata) y europeos, tanto en categorías masculina como femenina. Éxitos también en hockey (hierba y patines), waterpolo, esgrima, bádminton y, por supuesto, natación con la gran Mireia Belmonte sin olvidar el triatlón, el trial, el motociclismo y los títulos de Alonso. Todo eso sin hablar de los éxitos a nivel de clubes. 
Pero todo eso que era felicidad, que era publicidad, tanto para el deportista como para el deporte (sobre todo si es minoritario) y que significa patrocinios y, por ende, dinero, se está viendo que no todo es color de rosa. Lo que eran risas, ahora son broncas. Por primera vez en su historia, la selección femenina de fútbol se clasificaba para un Mundial. Buena fase de clasificación, buen debut aunque se empató, bien partido ante una potencia como Brasil y mala suerte en el último partido. Y ahí estalló el escándalo. Al parecer era algo que se llevaba rumiando desde hace tiempo pero el miedo (según se dice) a quedarse fuera de algo importante que se sabía, iba a llegar, hizo a muchas jugadoras no decir nada hasta que alguien se atreviera. Y eso ha pasado. Parece ser que el entrenador cree que está llevando un grupo de colegialas y que piensa que una mujer no puede jugar al fútbol de manera seria. Igual debería hablar con los seleccionadores de baloncesto o waterpolo para que le den unas clases. Todo el mundo se ha reunido con todo el mundo y todos han salido satisfechos. El único que no ha hablado es, como siempre, el presidente de la federación. 
Otro presidente al que no he oído hablar es al de la federación de bádminton. Aunque es un deporte que se practica en colegios, hasta que no apareció Carolina Marín, nadie sabía que era eso que veían por la tele que era como el tenis pero con una red de voleibol. Si alguien llega a algo porque el entrenador es bueno y sabe lo que hay que hacer, no entiendo que se quiera cambiar. Sobre todo porque se están consiguiendo éxitos en el circuito europeo y en los Juegos de Bakú. 
Pero lo más sangrante es lo del tenis. La frase de Nadal es tremenda:"La federación necesita de nosotros pero nosotros a ellos, no". Es cierto. Lo único que puede unir a tenistas y federación, aparte de la Copa Davis, son los campeonatos de España donde no va ninguna raqueta eminente.
Los deportes no se crean con dinero. Bueno, si. Pero dinero para organizar una base. Enseñarles a los niños a jugar y divertirse para luego, si les gusta, a competir. Por eso, en cierto modo me gusta el modelo americano. Desde los 14 años (y seguramente desde antes), hay gente que combinan estudios y deporte. Aprenden que es duro lo uno y lo otro y donde se permite tener horarios para poder compaginar ambas actividades. La cosa es que los deportistas deben aprobar su curso para poder seguir jugando. Pero claro que quien hace la ley, hace la trampa. Exámenes fáciles, gente que se presenta por otros o gente que pasa al profesionalismo sin pasar por la universidad.