La Liga ha terminado por lo que empieza la época de anuncios de salidas, de llegadas y, lo más habitual, lo rumores. También, una de las cosas que más se busca, al menos en España, es que los equipos del segundo vagón tengan la plantilla suficiente para hacer frente a los dos grandes. Pero, por otro lado, todos saben de buena tinta que los mejores jugadores de cada club e, incluso, los que han tenido una buena temporada, quieren ir al Madrid o Barcelona. Y para corroborarlo, rebuscan en lo más profundo algo para ello. Algún amigo tenía una camiseta de uno o de otro y él se acercaba mucho. O que el tener algún objeto con el escudo de alguno significa que eran de ellos o la típica respuesta a la típica pregunta de si jugaría en uno u otro.
Lo malo de ésto es que cada cosa, cada foto, cada palabra, se puede interpretar en función de lo que se quiera. Por ejemplo, Griezmann. Ahora resulta que se va por que le dijo a un periodista en su país que, sobre diez, la posibilidad de ir al Manchester United era de 6. Luego, en otra entrevista dijo que quería ganar títulos y que al equipo le había faltado algo. O sea, que se hablará de la renovación, que ésta será a la baja para que no tenga problema el Manchester o cualquier otro equipo donde se tenga lo que le ha faltado al Atleti y donde pueda ganar títulos. Ahora le recuerda la gente el penalti fallado en la última final de la Copa de Europa. Pero éste no es un artículo para hablar del Principito ni del Atleti, no. Hablo de la falsedad de la mayoría de las noticias que abarrotarán periódicos y noticiarios televisivos y radiofónicos. Como dije antes, todo el mundo lo sabe todo de buena tinta. Marco Reus fichado por el Atlético de Madrid (perdón) según Juan Gato hasta el verano pasado. Levandoski al Madrid porque se quería que Madrid fuera ciudad de paso para Morata. Sí, lo sé. Se habla de todos los equipos pero siempre centrados en los dos de siempre. En rugby, voleibol o hockey no pasan esas cosas porque la gente no sabe ni como se juega ni los equipos que hay en sus ligas. A mí también me pasa aunque hace años conocía algunos porque se televisaban partidos. En baloncesto, como hay jugadores que cambian de equipo una, dos y hasta cuatro veces de equipo, incluso de país, tampoco se da mucha importancia aunque también va todo hacia los dos grandes, aunque en la liga regular no hayan quedado primeros, sobre todo si el Barça pierde el tercer partido de la eliminatoria de cuartos (primera vez en la historia) y el Madrid, tras el pufo (lo llamen como lo llamen ha sido un pufo por ir de crecidos), si ganan la liga. En balonmano, en cambio, todo se centra en ver quien ocupa las plazas desde el segundo ya que el poderío económico del Barcelona (al igual que el baloncesto no tiene presupuesto propio sino que tira del del fútbol) le permite fichar los mejores jugadores que sólo dejan el club cuando pasan los 30.
En fin, no quiero dualidad pero, cuando no la hay, critico a los dos grandes por no estar arriba y a los de abajo por atreverse a subirse, no ya a las barbas sino a lo alto de la cabeza. Nunca mejor dicho.
Así que aquí dejo el artículo. O se lee o no se lee. Aunque no criticaré ninguna de las opciones que se cojan.
jueves, 25 de mayo de 2017
La dualidad.
sábado, 20 de mayo de 2017
Despedida.
miércoles, 3 de mayo de 2017
Atlético de Madrid.
Somos un equipo especial. Puede que haya más equipos especiales. Puede que para cada aficionado el equipo especial sea el suyo. Pero quien conoce a este equipo, y cuando digo conocer me refiero a saber algo de su historial, por alguna razón, queda marcado. Eso no lo hacen todos los equipos. Eso sólo lo hacen los equipos especiales. Como el nuestro. Así ha sido. Así es. Así será. Contigo hasta el final.
AÚPA ATLETI.
jueves, 27 de abril de 2017
De hijos a padres.
lunes, 24 de abril de 2017
Ideas, pensamientos, conclusiones y obsesiones.
Para llegar a algo hay que haber recorrido un trecho. Largo, corto, duro, suave, recto, ondulado, pero trecho al fin. Pero, por ejemplo, el mismo trecho puede dirigir a diferentes algos al igual que a un mismo algo se puede llegar desde diferentes trechis. Y, por supuesto, hay otros trechos que llevan a otros algos. Lo bueno de vivir en un país libre es que la gente debe respetar el trecho que elija cada uno y el algo a donde quiera llegar. Pero hay gente que, porque otros no vayan por su trecho, automáticamente se dirigen a un algo concreto. Y nadie les baja del burro. Eso sí, están en su derecho de pensarlo igual que lo están de estar equivocados. Habrá algún lector (porque espero que alguien lea el artículo) que se preguntará la razón de toda esta charla. Pues es sencillo. Ese algo puede ser una conclusión y el trecho, ideas y pensamientos. Visto lo visto, oído lo oído y leído lo leído, me he dado cuenta que esa conclusión es el antimadridismo y las ideas y pensamientos es que todo el mundo que no sigue la senda del Madrid está en contra de ellos radicalmente. Y eso es así. Por ejemplo el martes. Yo soy del Atlético de Madrid (una de las razones para ser ferviente antimadridista) por lo que su partido no lo vi salvo la prórroga ya que estuve viendo el de mi equipo. Pero lo oía por la radio. Gracias a ello pude saber que Arturo Vidal no debió acabar la primera parte ni Casemiro el partido. También que Neuer salvó al Bayern de una goleada y que el penalty que supuso el primer gol alemán lo era. Pero los dos goles de Ronaldo en el tiempo extra fueron en fuera de juego. Bien. Pues ellos se quedan con que criticas que el árbitro ayudó al Madrid. Ellos, por supuesto, como nunca lo reconocerán, se remiten al penalty que pitaron a favor del Atleti, que no fue y que, a la larga le puso en bandeja la clasificación o del arbitraje del partido de vuelta del Barcelona contra el PSG y en el que remontó un 4-0. Tampoco hablan de lo flojo que está el equipo, tanto en soltura como en defensa. Nunca. Son como Podemos. Buscando excusas, echando balones fuera y acusando a otros. El de ayer se caracterizó por el penalty (estúpido y riguroso si se pita pero penalty a fin de cuentas), el codazo de Marcelo a Messi y las continúas entradas por detrás del Madrid y alguna del Barça, que también hizo alguna. Pero se quedan con que, según ellos, la gente pide que se hubiera expulsado a medio equipo. ¿A medio? No. A medio no. Sólo a quién se lo mereció. Eso sí, quéjate que tu equipo fue perjudicado cuando jugó con el Madrid. Entonces eres un llorón. Pero, como soy del Atleti tengo que ser antimadridista. Y más. Incluso tengo que ser antimadridista que atlético. Sólo porque quiero que pierda (o que no gane) cuando a mi equipo le beneficie. Como ayer. Pero diles algo cuando se mofan cuando el Atleti pierde. Ellos no son antiatletistas, no. Ellos se mofan de un equipo inferior. Un ejercicio de esa humildad de la que hace gala su presidente. No señores, no. Uno no es antimadridista. A uno le obligan a hacerlo. Recuerdo un periodista que escribía en Madrid y más"", creo que los lunes. Hacía una entrevista donde no entendía que hubiera alguien a quien no le gustara el fútbol y, si le gustaba, lo que no entendía era cómo no era del Madrid.
¿Y a qué viene el primer párrafo del artículo? Pues que hay gente a quien ese algo se ha convertido en obsesión. En la que todo el mundo, o es del Madrid o antimadridista. Y que esa gente está obsesionada con el Madrid. Y si te pican y no dices nada, les das la razón. Y si contestas, te picaste. Pero ellos no.
Pero bueno, de pequeño me enseñaron a respetar a todo el mundo. Su idea es que no eres del Madrid lo que les hace pensar que vas en contra de ellos por lo que su conclusión es que eres antimadridista. Y su conclusión les obsesiona. A todos no, claro. Pero si ellos meten en un saco a todos, yo también.
miércoles, 19 de abril de 2017
Orgullosos de nuestros jugadores.
No lo se. Es posible que lo tengan pero sólo sé el del mío. Es un cántico de la afición del Atleti a sus jugadores. Yo hago muchas bromas a mis amigos del Madrid diciéndoles que les respeto aunque no sepan de fútbol. Lo que sí que sé es que los jugadores del Atleti se dejan el alma en el campo (en Copa de Europa, tres de los cinco jugadores que más corren son rojiblancos madrileños siendo un de ellos Koke que es el segundo mejor pasador) y eso hace que la afición esté orgullosa. No me gusta cuando juegan mal y lo critico. Eso sí, no es lo mismo jugar mal que jugar práctico aunque haya gente que lo confunda.
Todo este rollo viene a colación de un comentario en Facebook, por parte de un antiguo compañero de trabajo, en el que hablaba de lo orgulloso que estaba de su equipo. Yo, con mi sorna habitual, pregunté la razón por la que no estaba el escudo del Atlético de Madrid. Y ahí empezó la retahíla de Copas de Europa, minutos 93, etc., etc., etc. Y yo respondí acerca de lo que hablo aquí. Uno está orgulloso de ser de un equipo por representar unos valores aunque ésto es algo que en el fútbol profesional actual se está perdiendo. Los valores los llevan o lo representan los aficionados y la gente que lleva en el club toda la vida. Tengo que confirmar que, a pesar de que no la he oído entera, los cachos de la entrevista a Saúl me hicieron soltar alguna lágrima. Jugarse la vida por defender unos colores. Hay pocos jugadores que puedan decir eso porque eso de estar toda la vida en el club en el que creciste como jugador es muy difícil. Como destaques, siempre llegará alguien con pasta. Y el estado económico de muchos equipos hacen que tengan que vender a sus promesas. Pero la afición también está orgullosa cuando gente que se ha ido sigue pensando en el equipo. Recuerdo las celebraciones de Fernando Torres con la bandera de España con el escudo del Atleti. Así, uno no se extraña que el día de la presentación estuviera el estadio casi lleno. Al igual que en todos los partidos salvo alguno de los de Copa.
Pero entiendo que ese sentimiento de orgullo lo tiene que tener todo el mundo que es de un equipo. Gente que vino de fuera y se tiró años defendiendo sus colores con un juego noble y ..... perdón, me fui. Porque si uno no está orgulloso de su equipo, no va al fútbol. Si no va al fútbol, no anima. Si no anima, el equipo no nota el apoyo del público. Si no nota el apoyo del público .... ¿Alguien vio el partido de ayer del Atleti? O, sobre todo, ¿lo oyo? Como dijo el anteriormente mencionado Saúl. Parecían que estaban en casa. Desconozco si otros equipos lo hacen aunque pocas aficiones han callado al Calderón. Pero quien dice fútbol, dice otras modalidades. Estudiantes ha bajado dos veces en tres años. Sigue en ACB por los temas del canon. Pero no he dejado de ser demente. Bueno, también lo sería sin Estudiantes.
Pero, a fin de cuentas, lo que importa es que estemos orgullosos de nuestros jugadores.
jueves, 30 de marzo de 2017
¿Crispación intencionada?¿Intención crispada?
Aunque se que no va a gustar a todo el mundo, este artículo no va ni a criticar ni a ensalzar a nadie. Son sólo opiniones "nacidas" durante mucho tiempo. En la época en la que las cartas al director en Marca ocupaban más espacio que ahora porque se contestaban, Manuel Saucedo, director en aquel momento, a la pregunta de por qué había tantos reporteros siguiendo al Madrid, respondió que generaba más noticias que el resto de los equipos ?????. ¿De verdad? Los días de partido está el que redacta la crónica, el que sigue las ruedas de prensa y el que está en la zona mixta. En los campos de segunda y en la gran mayoría de los de primera, esas tres personas son la misma. Como mucho, dos. Con fotógrafo(s) o no. En el As tampoco es muy diferente. No sé cómo será en el Sport o Mundo Deportivo. Supongo que igual pero con el Barça. Es lo que es noticia. Y la noticia hace vender periódicos aunque mucha gente sólo lea el titular y, sobre todo, nada más que una parte. Voy a poner un ejemplo que se lleva repitiendo desde hace tiempo. ¿Porqué si un jugador del Barça habla de Madrid automáticamente crea polémica y si se hace al revés pasa desapercibido? Igual es que Ramos no ha dicho que le gustaría que el Barça perdiera. Porque Ramos se ha convertido en el portavoz de su equipo aparte de su imagen discutiendo ese puesto con Cristiano Ronaldo (hoy no le llamaré Cerresiete). Porque parece que ningún jugador de otro equipo presenta o asiste a presentaciones de todo tipo, no se entrena por su cuenta, no se si se harán fotos en ropa interior o con su familia. A mí todo eso me da igual pero que eso sea noticia en el bloque deportivo de un telediario antes que una noticia propiamente deportiva, es para que se sancionara al medio. Pero, en el Barça pasa lo mismo con Piqué. En lo de portavoz.
Tengan en cuenta mis lectores que este artículo lo empecé a escribir tras la última movida entre la pareja de centrales (espero que por poco tiempo) titulares de la selección. Ahora, esa crispación esperada se ha ido a las nubes y ha dejado a los periodistas sin chicha. Lo malo de eso es que tienen más tiempo para inventar noticias. El deporte es deporte. Sin más. Pero hay gente que lo ha convertido en un negocio. Al menos, las categorías profesionales de algunos deportes. Y parte de ese negocio es la información. Y parte de esa información es lo que rodea al deporte. Y parte de ese deporte son jugadores y dirigentes. Esa información va desde asistencia a fiestas, tamaño de los contratos y líos. Líos. Y los líos venden periódicos porque un día se habla de lo que dice uno y al siguiente, del otro. Aparte de lo que pueden comentar los compañeros del mismo u otros equipos. Si al final, todo es dinero.
Lo cachondo es que todo el mundo sabe que todo está montado por gente que nada tiene que ver pero comenta que le piten a Piqué en la Caja Mágica. E incluso lo defiende y anima.
Las cosas del deporte.
